Morderse las uñas puede ser perjudicial para los dientes

Un hábito muy común en muchas personas de todas las edades es morderse las uñas. 

Factores que llevan a esta situación puede ser por el estrés, o simplemente un hábito que se adquiere desde la niñez y que se queda marcado. Las estadísticas revelan que el 30% de los niños, el 45% de los adolescentes, el 25% de los adultos jóvenes y el 5% de los adultos mayores se muerden las uñas.

Esto puede generar diferentes tipos de emociones, pero ¿Qué más puede ocurrir al morderse las uñas?

Morderse las uñas puede hacer que los dientes ya no salgan en su posición natural, además debilita y puede ocasionar otros problemas de salud dental que pueden acabar muy mal.

Estudios realizados, estiman que las personas que se muerden las uñas, puede gastar mucho mas dinero en consultas dentales debido a este hábito.

 

 

Bruxismo (rechinar los dientes). Fenómeno frecuente en niños y niñas

Muchos padres y madres se despiertan durante la noche alertados por el ruido que produce el rechinar de los dientes de sus hijos durante el sueño. Se trata de bruxismo, conocido coloquialmente como “chirriar de dientes”, y se produce por la contracción excesiva de los maxilares que generan un ruido característico, que en raras ocasiones despierta al niño. A pesar de que es un trastorno que puede aparecer a cualquier edad, suele ser un fenómeno frecuente en la infancia, y que afecta a entre el 20% y el 30% de los niños españoles. Las causas asociadas al mismo apuntan a factores de carácter físico, psicológico o neurofisiológico. Actualmente, existen estudios que apuntan un incremento de este trastorno en edad infantil y adolescente, asociado a estados de ansiedad y estrés.

Jesús Manuel Muñoz Caro, adjunto del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Infantil. Hospital Universitario La Paz, comenta que hay que diferenciar dos grupos dependiendo de la edad a la que se presenta el trastorno. “Por un lado, los pacientes en edad infantil (antes de la adolescencia), con dientes de leche presentes, en los que el bruxismo puede llegar a ser funcional, no una patología, a pesar de tener desgaste de los mismos”. “Y por otro lado”, señala Muñoz Caro, “el paciente adolescente, que muestra ya cambios hormonales y que tiene la mayoría de los dientes definitivos presentes. En esta etapa, el bruxismo se expresa ya con dolores musculares, dolores de cabeza y alteraciones de la articulación mandibular en forma de chasquidos e incluso de bloqueos o dificultad de apertura de la mandíbula. En el primer grupo no hay diferencias de afectación entre sexos, en el segundo es claramente más frecuente en niñas”.

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El bruxismo afecta a entre el 20% y el 30% de los niños españoles

El bruxismo es una actividad involuntaria de la musculatura de la mandíbula. Durante la infancia se considera una forma natural de desarrollar la dentición y estimular la formación muscular y ósea de los huesos de la cara; un hábito de desarrollo que disminuye progresivamente al salir las muelas permanentes y dientes incisivos. Existe el bruxismo diurno que puede ser consciente o inconsciente; y el bruxismo nocturno, que es inconsciente y producido por la contracción rítmica, repetitiva y violenta de los maseteros. Normalmente, sucede en los primeros momentos del sueño y cesa cuando este es más profundo.

Paula Matesanz, experta en Periodoncia y Vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), indica que “el bruxismo puede detectarse a partir de los 4 años, sin apreciarse diferencias de prevalencia según el sexo. Sí varía con la edad del paciente y el tipo de dentición (dientes de leche, dentición mixta o dentición definitiva). En niños menores de 7 años, con dientes de leche, la tasa de bruxismo es del 10%; sin embargo, este porcentaje se eleva entre los 7 y 11 años, estando presente en aproximadamente uno de cada cuatro niños de esta edad”. Matesanz subraya que el bruxismo puede estar causado por un componente psicológico o por la situación/condición bucal odontológica del paciente, y manifiesta que “existe un mayor porcentaje de bruxismo infantil en hijos de padres que en su momento también lo padecieron”.

En adolescentes, puede venir acompañado de dolores musculares, de cabeza y alteraciones de la articulación mandibular

Con relación a la adolescencia, Muñoz Caro comenta que “en esta etapa el bruxismo puede permanecer durante la vida adulta. En la mayoría de los casos porque permanecen las causas, sobre todo el estrés y el modo de afrontar el mismo. Aunque hay artículos que señalan la existencia de un componente genético, este no está muy claro. Además, hay que tener en cuenta que la expresión de enfermedades o síntomas en el entorno familiar puede estar influenciado más por cuestiones ambientales o de entorno, que genéticas”.

¿Cuáles son las causas que originan este trastorno? En opinión de Muñoz Caro, “en primer lugar hay que descartar una patología asociada, como enfermedades neurológicas o reumatológicas. Una vez descartadas estas causas, hay que identificar las que desencadenan los síntomas en el niño como factores estresantes o hábitos que aumentan los síntomas (ingesta de chicles, algunas chucherías o morderse la uñas). Una vez localizados estos elementos, es importante minimizarlos, evitarlos o disminuir el impacto (a veces es necesario recurrir a otros profesionales sanitarios como psiquiatras o psicólogos). Hay que tratar al paciente con analgésicos y relajantes musculares adecuados durante el tiempo que se considere oportuno (evitando las benzodiacepinas). Además, es conveniente aplicar calor para relajar la musculatura. Muñoz Caro subraya que “si hay alteraciones de la oclusión, la forma de morder, debe colocarse en la edad adecuada el tratamiento ortodóncico necesario. Hay que evitar la colocación precoz de férulas sobre todo cuando quedan aún dientes por salir. Especialmente, es contraindicado colocar una férula sin hacer todo lo que hemos dicho previamente de identificación de factores y tratamiento”.

Muñoz Caro comenta que “cada vez es más frecuente ver en consulta a niños de corta edad con bruxismo, cuyos síntomas están asociados a la articulación temporomandibular, con dolores musculares o con cefaleas. Son niños que afrontan situaciones que ellos viven como estresantes, en el colegio o por situaciones familiares o personales. Esta sí es una patología de nuestro tiempo, una infancia que vive situaciones como los adultos y que se reflejan por la aparición de síntomas musculares, mandibulares o cefaleas”.

Artículo de: elpais.es

Desarrollan un implante dental bactericida y osteointegrador investigadores españoles

Los implantes dentales constituyen a día de hoy la solución más efectiva para ‘recuperar’ las piezas dentales perdidas. No en vano, estos implantes están específicamente diseñados para sustituir la raíz de la pieza ausente y mantener el diente artificial en su sitio. Sin embargo, su eficacia puede estar comprometida por diversos factores, caso de un incorrecto anclaje al hueso que puede provocar la pérdida, tal y como ya sucedió con el diente, del implante. Y sobre todo, del desarrollo de infecciones bacterianas, principal motivo de fracaso de los implantes dentales. Pero como muestra un nuevo estudio publicado en la revista «Journal of Non-Crystalline Solids», investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) podrían haber dado con la clave para evitar estos problemas.

Concretamente, los autores han desarrollado unos recubrimientos capaces no solo de dotar a los implantes de propiedades osteointegradoras, es decir, que favorecen su correcto anclaje al hueso, sino de evitar toda posible infección bacteriana y, en caso de producirse, de eliminarla.

Como explica Beatriz Palla, directora de la investigación, «la búsqueda de superficies que sean capaces de evitar la adhesión y colonización bacteriana en la zona que rodea el implante es un tema de indudable interés, y buena muestra de ello es la gran cantidad de publicaciones que se han ido desarrollando en este campo. No en vano, aproximadamente el 10% de los implantes debe ser eliminado por problemas de osteointegración o por la aparición de infecciones».

Implantes bactericidas

El objetivo del nuevo estudio fue el de conferir propiedades antibacterianas a las superficies de los implantes de titanio, siempre teniendo en cuenta la capacidad de las cepas bacterianas para desarrollar una gran resistencia a las terapias convencionales con antibióticos.

En palabras de Beatriz Palla, «ya habíamos conseguido unos recubrimientos que favorecen la generación de hueso alrededor del implante para, de esta forma, favorecer su anclaje al hueso. Queriendo ir un paso más allá, buscamos la forma de convertir esos recubrimientos en bactericidas».

Para ello, los autores utilizaron la ‘síntesis sol-gel’, técnica basada en la preparación de una disolución –o ‘sol’– de los precursores que, tras un período de reposo, se convierte en un gel con el que se recubre la superficie del tornillo de titanio. Finalmente, el implante es sometido a altas temperaturas, con lo que el gel queda definitivamente adherido al tornillo que será colocado.

Hemos desarrollado recubrimientos con capacidad antibacteriana que no afectan a la correcta integración del implante en el hueso mandibularBeatriz Palla

Como indica la directora de la investigación, «utilizamos el silicio como precursor, porque en muchos estudios se ha demostrado que este compuesto es osteoinductor, por lo que favorece uno de los objetivos que queríamos lograr. Además, para dotar a los materiales de características antibacterianas, añadimos diferentes agentes antibacterianos».

Los autores desarrollaron tres tipos de recubrimiento con distintos agentes antibacterianos con capacidad para, bien impedir la adhesión de las bacterias y, por ende, la posterior infección, bien para eliminar la infección una vez ha aparecido.

Así, y por lo que respecta a los recubrimientos profilácticos, según refiere Beatriz Palla, «era necesario un material con un tiempo de degradación muy largo para que se mantenga el adherido al tornillo y actúe el mayor tiempo posible, impidiendo la adhesión bacteriana».

Por el contrario, y por lo que hace referencia a los recubrimientos destinados a erradicar una infección ya formada, «se requiere un material –apunta la investigadora– con una degradación rápida que sea capaz de liberar el agente antibacteriano lo más rápido posible atacando la infección». Y en este contexto «uno de los recubrimientos desarrollados para este fin está diseñado para ser utilizado in situ en la propia consulta odontológica, sobre el tornillo infectado sin necesidad de retirar el implante del paciente. Este nuevo material está en proceso de patente y bajo secreto industrial».

Aún habrá que esperar

En definitiva, y a la luz de los resultados del estudio, «podemos afirmar que se han desarrollado recubrimientos con capacidad antibacteriana que no afectan a la correcta integración del implante en el hueso mandibular», destaca Beatriz Palla.

Sin embargo, aún habrá que esperar hasta que el nuevo avance pueda ser utilizado en la práctica odontológica. Como concluye la directora del estudio, «además de todos los ensayos que quedarían por hacer, también sería conveniente seguir un poco más con las investigaciones, para conseguir optimizar más los resultados».

 

Artículo de: ABC por A OTERO

Remedios caseros engañosos que nos dañan los dientes

Siempre para todos hay remedios que se han ido pasando a lo largo de los años y que además podemos siempre encontrar información a través de internet, de esos remedios caseros encaminados a buscar la salud y estética dental.

Ejemplos como el agua oxigenada, el bicarbonato el sodio o el aceite, que son los destacados, pero sin embargo, ante tales remedios se debe actuar con especial precaución: en muchos casos su uso puede tener efectos nocivos en nuestra salud bucodental.

Formulas mas destacadas para el cepillado con bicarbonato de sodio y el uso de agua oxigenada, también encaminados al blanqueamientos:

Una de las principales búsquedas son las relativas a remedios caseros para mejorar el color del esmalte de los dientes. La variedad de consejos caseros es muy grande: desde enjuagues con vinagre de manzana o aceite hasta los lavados con carbón. Hay dos fórmulas cuya popularidad entre los usuarios destaca por encima del resto: el cepillado con bicarbonato de sodio y el uso de agua oxigenada.

Pero tienen la su causa negativa: El Bicarbonato es muy abrasivo y puede causar recesiones en las encías y el agua oxigenada es agente cáustico que puede causar hipersesibilidad y quemaduras en las encías. Hay muchos factores que influyen en el estado del esmalte dental, y todos los tratamientos destinados a mejorarlo deben realizarse bajo la supervisión de un profesional.

Sin las prescripción de un profesional, «colocar un comprimido de ácido acetilsalicílico en la dolencia puede causar lesiones y quemaduras»

Una vez terminado el tratamidientes-kf0C--620x349@abcento de blanqueamiento, el paciente puede tomar una serie de precauciones para impedir que sus dientes vuelvan a ir perdiendo ese blanco que se adquiere rápidamente. Por lo que hay que tener en cuenta hábitos como el fumar y evitar alimentos como el fafé o el té que ayudan a que sigan manteniendo ese blanco, para poco a poco oscurecer su color,

De igual manera, existen una serie de hábitos que ayudan a resaltar el blanco de nuestros dientes: unos labios rojos o un tono de piel más moreno harán que nuestro esmalte se vea más claro.

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